Alcalde Gustavo Petro, por favor coja ejemplo

Hace pocos días los bogotanos en cierta medida rompimos un récord guinness, al recibir el ‘ice bucket challenge’ a más personas al mismo tiempo, cuando nos enteramos que el honorable alcalde de Bogotá, estaba en la lista de los ‘Ocho mejores alcaldes del mundo’.

El pasado 20 de agosto, el alcalde de Bogotá público en su cuenta de Twitter un trino en el cual festejaba el nombramiento que le hizo el portal norteamericano The Huffington Post como el sexto mejor alcalde del mundo.

Luego de la conmoción que causa este ‘nombramiento’ que le hizo medio de comunicación estadounidense la lluvia de críticas y también de aplausos se empezaron a ver en redes sociales, pero, la indignación de los ciudadanos fue más allá e hizo que el portal web aclarara el porqué del a designación. El Huffington Post, en las horas de la tarde aclaró que no era ningún ranking y que tampoco equivalía al desempeño de las administraciones sino que solo eran los más destacados.

El pasado 26 de agosto, la noticia de la renuncia del alcalde berlinés Klaus Wowereit, tomo por sorpresa no solo al pueblo alemán sino que también a los bogotanos. ¿Y ustedes se preguntaran por qué? Pues resulta que el burgomaestre de la capital alemana, que ocupa su puesto desde el año 2001, también aparece en el ranking de los “mejores alcaldes del mundo” en la segunda posición. Su dejación de la alcaldía fue a causa del incumplimiento en una de sus propuestas de la campaña que lo reeligió, la del nuevo aeropuerto para la ciudad de Berlín que debió estar listo para el año 2011.

Después de todo lo anterior, yo me pregunto ¿El alcalde Gustavo Petro si ha cumplido con los planteamientos que prometió en campaña para Bogotá? Hagamos un pequeño recuento de sus propuestas más irrisorias del burgomaestre.

Con el boom de una mejor educación que ha venido aumentando en los últimos años, Gustavo Petro, le prometió a los capitalinos que en Bogotá se implementaría la jornada única escolar, que se construirían 100 colegios y 1.000 jardines públicos para toda la ciudad. Pero, faltándole un año y cuatro meses solo se han hecho 10 colegios, un jardín y 13 adjudicaciones de contratos.

En los temas de seguridad que tanto preocupan a los bogotanos, Gustavo Petro prometió cielo y tierra. Su seguridad iría de la mano de los privados, los taxis contribuirían a la prevención con botones de pánico y cámaras dentro de los automóviles al igual que en los articulados de TransMilenio, todo esto en corto plazo, menos de un año y hoy todavía no vemos nada, que las cifras de homicidio se hayan reducido es un gran logro, pero, se dispararon los atracos a personas, residencia y locales comerciales, los capitalinos se sienten inseguros en todos lados.

Uno de los males que más han afectado a Bogotá a lo largo de los años ha sido el tema de movilidad, los trancones son pan de cada día. La propuestas eran ambiciosas construcción del metro, ampliar las troncales de TransMilenio y una mejor calidad del servicio, poner en funcionamiento el Sistema Integrado de Transporte Publico, concesionar con los parqueaderos para un mejor precio y quitar a mediano plazo el pico y placa.

Pero, a poco de cumplirse 3 años de la administración Petro, vemos que no hay metro y no lo habrá en por lo menos 15 años, tampoco hay ampliación de las troncales de TransMilenio y su servicio cada día es peor, los buses del SITP andan solos por las calles de la capital, y a diario se estrella mínimo uno, los parqueaderos más costosos son los del distrito y aún está el pico y placa.

Entre otras polémicas y populistas propuestas de alcalde estuvieron reabrir el hospital San Juan de Dios, que el distrito comprara Corabastos y fundar el banco Muisca para el financiamiento de la economía popular y el proyecto de basura cero que no se ha implementado completamente y que le costó la salida del palacio de Liévano por varios días por parte de la procuraduría y que un la sentencia lo sigue persiguiendo.

Después de un breve resumen, ahora si le pregunto alcalde Petro, después de todos los incumplimientos que ha tenido en el desarrollo de su administración. ¿Por qué no sigue el ejemplo de su homólogo berlinés y renuncia a su cargo? ¿Por qué no acepta por un momento con humildad su fracaso antes los temas más esenciales de Bogotá? Es momento de dejar la prepotencia para empezar a trabajar enserio por la capital.

NOTA. Le agradezco a Alejo Vergel la invitación a escribir a su página espero que esta sea una de muchas columnas que vendrán.

Andrés Moreno Gómez

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