Santos, el gran destructor del agro y la industria colombiana

Los medios de comunicación, como es de costumbre, hablan bien del gobierno actual en todos los temas, por ejemplo, según los periódicos el desempleo ha disminuido considerablemente, pero en las calles la gente percibe otra cosa, no tienen empleo, tienen deudas, etc.

Otro ejemplo de la mermelada que se untan los medios de comunicación colombianos, es cuando hablan de la alianza del pacífico. Los titulares son que la alianza le ayudará mucho a Colombia en temas económicos y que fortalecerá la economía, pero la realidad es otra, la cual no le quieren vender al país.

Sinceramente y con la seguridad del caso, digo que lo que se firmó en Cartagena, es un Tratado de Libre Comercio, es que nos quieren vender la idea que esto es una forma de integración regional y latinoamericana, pero lo que en realidad han formado es una liberación comercial mundial, la cual viene patrocinada por la Organización Mundial del Comercio.

Y no les parece raro que para hacer parte de esta alianza uno de los requisitos es tener firmado un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, la Unión Europea y con los miembros de la alianza y que los temas que se negociaron son los mismos que se han adscrito a dichos tratados, como lo son: Inversiones, propiedad intelectual y temas de cooperación y competitividad

Lo cierto es que en lugar de ser aliados para fomentar el comercio entre ellos, lo que hacen es competir y en el caso de Colombia arruinar en cierta forma y en algunos sectores, la economía.

Según un dato que nos da el Senador Robledo por medio del presidente de la SAC, se podrían estar perdiendo cerca de 1,2 millones de empleos en el país, algo nefasto y contrario a lo que nos dice ELTIEMPO y el Presidente Santos sobre los aumentos en empleos y la búsqueda de la generación significativa del mismo.

Además, tendríamos la afectación incrementada de los sectores arroceros, del maíz blanco, las leguminosas, cárnicos, lácteos, entre otros. Todas estas implicaciones tienen tendencia a ser igualadas con las consecuencias que nos ha dejado el tratado de libre comercio con Estados Unidos.

Una de mis dudas es: ¿será que para Santos el campo no existe? Es que en realidad lo que se busca con todos estos tratados o “alianzas” es acabar el agro y la industria nacional. Creería que este Presidente a la hora de firmarlos ni se le pasa por la mente qué pasará si lo firma, porque a Rafael Mejía que es el presidente de la SAC y del Consejo Gremial Nacional, no se le tuvo en cuenta en la reunión de Cali y ni se consideró a los productores nacionales.

Todo esto le da pie a una “firmatón” de tratados de libre comercio por parte de Colombia con muchos países, Robledo nos ponía de ejemplo a Uruguay y Autralia.

Estados Unidos podría exigir la aplicación de la cláusula de la nación menos favorecida lo cual nos dejaría en una grave desprotección del agro y la economía de Colombia respecto a USA por estos acuerdos con la Alianza.

Una de las preocupaciones es que los demás miembros han fortalecido el transporte de mercancías desde el interior del país, hacía el pacífico, lo cual mejora el precio del producto y la competitividad, pero Colombia tiene un grave deficit en ese sentido porque ya es conocido que el pacífico Colombiano está abandonado y el transporte de la mercancía desde el interior a los puertos, le suma el 30% de sobre costo al producto, siendo así terrible el querer competir con los demás.

Colombia hasta hace muy poco ingresó al proyecto de Transpacífico el cual es un TLC plus que viene promoviendo Estados Unidos para el acercamiento al pacífico. Todos los países de la Alianza ya están en el Transpacífico.

Lo que se negocia:

Los grupos técnicos constituidos en la Alianza de negociación de ocho temas que son:

– Comercio e integración. Este grupo se compone de cinco subgrupos (desgravación arancelaria, reglas de origen, medidas sanitarias y fitosanitarias, obstáculos técnicos al comercio y facilitación del comercio y cooperación aduanera).

– Servicios y capitales, incluyendo la posibilidad de integrar las bolsas de valores.

– Movimiento de personas de negocios y facilitación para el tránsito migratorio, incluyendo la cooperación entre autoridades migratorias y consulares.

– Cooperación.

– Asuntos institucionales.

– Comunicaciones.

– Compras públicas.

– Agencias de Promoción

Debate del Senador Jorge Enrique Robledo, plenaria del senado junio 17 del 2014.

Redactado por Alejo Vergel como un analisis de lo que nos espera con la Alianza del pacífico que será aprobada por la bancada santista en el congreso y su cabecilla el Presidente Santos.

Bibliografía: http://www.elnuevosiglo.com.co http://tlcaldesnudo.com

La revocatoria de Peñalosa

Desde el 1 de enero he estado viendo cómo muchas personas sean amigos o seguidores de Peñalosa, o personas que se hacen llamar “expertos”, han presentado sus opiniones sobre la revocatoria de Peñalosa y es algo que ha causado furor en las redes sociales.

En esta columna no quiero hablar sobre la gestión del Alcalde, ni de sus desaciertos, pero sí de lo que generó la inscripción de manera oficial de la revocatoria ante la registraduría.

En diferentes medios de comunicación y columnas, además de comentarios en redes, he visto a personas como tratando de prohibir que un grupo de ciudadanos quiera iniciar el proceso de revocatoria. Lo peor, algunos se hacen llamar “expertos”. Otros, simplemente llaman “idiotas” a ese grupo de ciudadanos. La verdad, creo que los idiotas son otros.

Me causa indignación porque es como si quisieran que los colombianos no ejerzamos nuestros derechos, esos que se nos plasmaron en la constitución como mecanismos de participación, entre los que está el voto y la revocatoria de mandato.

Si alguien quiere iniciar dicha revocatoria, lo puede hacer, sin ningún problema. Acá no puede venir nadie a decir que son unos estúpidos por querer hacer lo que ellos creen conveniente aprovechando lo que les brindó el constituyente.

Si usted no quiere firmar, está en su derecho igualmente. O si está en contra de la revocatoria, también, cada quien toma sus posiciones y hace lo que desee. Es más, hasta pueden hacer la campaña en contra de dicha revocatoria. Pero lo que me indigna verdaderamente, es que insulten y quieran prohibir, como tratando de decir que ese grupo de ciudadanos son unos “perdedores” o “personas que no saben nada sobre Bogotá“. Es que así sea una persona que no tienen ningún tipo de estudios el que quiera iniciar una revocatoria de mandato, lo puede hacer, tiene el derecho.

Por otro lado, algunos creen que con esta iniciativa no se va a cambiar nada, y en parte es cierto, porque nosotros mismos somos los que debemos cambiar como ciudadanos, individualmente. Aprender a votar, estudiar, tener más cultura, entre un sin fin de cosas de las cuales carecemos y realmente son las que nos tienen vagando entre la corrupción del país. Pero de igual manera, tampoco nos podemos quedar sentados en la casa esperando a que pasen las cosas, si en estos momentos tenemos este mecanismo que podemos usar y no estamos contentos con un mandatario, pues se usa.

Por último, les recomiendo aprender a respetar y entender lo que la Constitución Nacional significa para cada ciudadano colombiano y que no traten de ultrajar o cohibir a la gente de dar inicio o ejercer dichas facultades que la ley nos brinda.