Es interesante estudiar de manera antropológica a los estudiantes de esta generación y más que realizar un análisis de jóvenes universitarios, considero conveniente para este escrito centrarme en el estudiantado de los colegios en Colombia, de donde conozco de primera mano la situación.

Creo que el fenómeno del que voy a hablar se enfoca más en los colegios públicos, pero comprendo que la mayoría de inconvenientes sociales se pueden observar en todos los establecimientos ya que se ha convertido en un virus general infestando las juventudes colombianas.

Hay 4 factores que se han transformado en el dolor de cabeza de las sociedad moderna en cuanto al estudiante de colegio:

1. Masificación del bullying.
2. Perdida del tiempo.
3. Falta de cultura intelectual.
4. No le quieren aportar nada a la sociedad ni a su vida.

Voy a discriminar cada uno de los puntos para lograr llevar de forma certera el mensaje de ese cambio ideológico que necesitan los jóvenes de ahora para evitar que se propaguen dichos problemas hacia futuro cercano. Entendería que algún lector no esté de acuerdo con mi tesis y es respetable, para no ser repetitivo, leanse el artículo primero de la constitución que argumenta el porqué de la libre expresión.

El bullying: claramente esto no es nuevo, toda la vida ha existido, con diferentes nombres, pero siempre ha estado dentro de la concepción del ser humano. En los colegios se ha vuelto una costumbre la burla indiscriminada hacia un sector de estudiantes por diferentes motivos absurdos, aunque podemos argumentar que la inmadurez de un joven de menos de 16 años, lo llevan a ese tipo de comportamientos, pero eso sería creíble hace 20 años, porque con las nuevas tecnologías y la globalización del pensamiento, ahora hasta un niño de 7 años es más maduro que un adulto de 30.

Es importante un control sobre los estudiantes que practican el bullying, pero es necesario no utilizar la expulsión del colegio, porque necesitamos jóvenes intelectuales que siempre estén en la academia, no delincuentes que por su comportamiento fueron expulsados del colegio y no lograron enderezar su camino.

Esto me lleva a plantear como solución la creación por parte del instituto educativo una política interna de resocialización del estudiante con especialistas como psicólogos que ayuden a detectar el problema de fondo que pueda tener el joven; un centro donde se le sancione educativamente y el joven en lugar de irse para la casa a hacer nada por la sanción que obtuvo, se quede en la institución aportándole a su intelecto un poco más de conocimiento.

Por lo tanto, “castigar” estudiantes no es enviarlos para la casa, retirarlos del colegio o llamar a los padres, aunque en este último punto se puede negociar con el joven en un intercambio educativo por el no llamado a los padres.

Recordemos que los valores vienen de casa, los centros educativos simplemente son medios de conocimiento e información. No esperemos que las escuelas y colegios hagan toda la parte de creación de valores en sus alumnos.

Perdida del tiempo: el tiempo es algo que nunca podremos recuperar, por eso me parece absurdo que jóvenes, con todas sus capacidades cognitivas, no las aprovechen para aumentar sus conocimientos y busquen realizar actividades lúdicas que le ayudarán a dejar huella en la sociedad y hasta en la historia.

Pierden el tiempo en el alcohol, la rumba, la calle, drogas, etc. Creo que un problema de esto radica en la manera en que los papás eligen a sus gobernantes, que no realizan una tarea básica de abrirle espacios a los jóvenes para que su tiempo libre lo lleven a mejorarse como personas y piensen en un futuro bienaventurado para su vida.

Un libro, una investigación, practicar algún deporte, conversatorios, entre otras muchas cosas que se pueden realizar para ocuparse en el tiempo libre. Aunque es cierto que como jóvenes, también es necesario un tiempo de esparcimiento sin excesos y de manera mínimamente periódica.

Falta de cultura intelectual: con este punto hago referencia a que ya no existe, como hace un siglo, la cultura de aumentar nuestro intelecto con la lectura. Es que la pereza mental tiene a la generación moderna sumida en la idiotez e ignorancia, pero no generalicemos; no todos. Un ejemplo es que muchos jóvenes piensan que ir a una biblioteca, leer un libro en su casa o simplemente ver un documental en algún canal interesante en lugar de ver rcn y caracol, es perder el tiempo

Existen infinidades de cosas por hacer para que poco a poco demostremos que nuestro cerebro está para grandes cosas. Obviamente esto no nos garantizará a todos que seremos las nuevas mentes brillantes, pero sí ayudaremos a construir una mejor sociedad.

No le aportan nada a la sociedad ni a su vida: he visto muchachos que prefieren estar parados en una esquina mantenidos por los papás dando problemas y además, les interesa estar presentes en la delincuencia.

Estoy seguro que esto se puede cambiar, integrando a todos los jóvenes en los procesos educativos que formule el país, así sean pocos. No podemos dejar perder a la sociedad en la destrucción moral para la que va.

Ayudemos a los jóvenes a encontrar un camino social decente. Algunos quieren ser mecánicos, médicos, deportistas, abogados, etc… Todo eso es respetable y lo que hay que hacer es apoyarlos para que no terminen en otras cosas que no sea el cumplimiento de sus sueños.

Espero mi tesis sea un inicio para el debate que merece este tema, porque sé que muchos estarán en contra de mi escrito, pero esa es la idea de participación para realizar grandes cambios.

Un saludo a mis amigos profesores y a los que nos gusta la docencia.

Categories: Alejo 1.0

Deja un comentario