Gestión social: cómo lograr eficiencia e impacto en las políticas sociales

Cada vez es más amplio el consenso respecto a la importancia que tiene la política social, no sólo para mejorar las condiciones de vida de la población, sino también para contribuir a asegurar el crecimiento económico futuro, a través de la formación del capital humano. Asimismo, se reconoce que los programas sociales cumplen una función clave al asegurar el mantenimiento de ciertos niveles de cohesión social, que resultan fundamentales para que las sociedades concretas puedan funcionar.

Este acuerdo puede explicar el esfuerzo que los países latinoamericanos han hecho, desde comienzos de los años noventa, para incrementar los recursos para el sector social.

Si bien existen grandes diferencias entre un país y otro, tanto en términos del porcentaje del producto interno bruto destinado a programas sociales como de la cantidad de dólares per cápita que se aportan para ese fin, puede afirmarse que todos los gobiernos han aumentado los recursos públicos para esta área, incluso con posterioridad a 1997, cuando se quebró la tendencia al crecimiento económico que caracterizó la primera mitad de los años noventa. Sin embargo, ese esfuerzo no se ha traducido en una mejoría notoria de los indicadores sociales ni en una clara reducción de la pobreza.

Es cierto que no se puede pedir a la política social que asuma en solitario esa tarea, por cuanto sólo puede alcanzar resultados positivos en ese campo si va acompañada de un crecimiento, económico alto, sostenido; es decir, que cree empleos de calidad. Pero las disparidades entre crecimiento y programas sociales no pueden ser un argumento suficiente para desinteresarse de algunos mas cruciales que muestran dichos programas.

Tanto en el pasado como en la actualidad, los programas sociales han estado lejos de alcanzar sus objetivos. Ello se debe a las notorias deficiencias en el manejo de los recursos disponibles, así como a una baja en la generación de los productos con los que se pretende cubrir las carencias de la población destinataria.

Asimismo, la deficiente identificación de los grupos a los que deberían estar orientados se traduce en un bajo impacto sobre su situación de bienestar. Todo lo anterior exige que se piense no sólo en el diseño de las políticas, sino también en su gestión.

Este libro se centra, justamente, en el análisis de la formulación, evaluación, implementación y monitoreo de las políticas, programas y proyectos sociales, y de las condiciones institucionales y organizacionales necesarias para obtener resultados adecuados. Todo ello se engloba bajo la expresión gestión social.

En este trabajo se argumenta que el vector central que debe orientar la gestión social es el impacto que los programas y proyectos producen en la población a la que están dirigidos, lo que los autores estiman que implica un cambio radical en la forma de plantear el problema. La política social proporciona también prestaciones de diferente naturaleza a distintas poblaciones, en un entorno institucional variado.

Resulta, por lo tanto, fundamental tener en cuenta estas peculiaridades de los modelos de gestión y superar la simplicidad y los supuestos de los esquemas tradicionales. Por lo mismo, se presenta un modelo de gestión social destinado a mejorar el impacto externo y la eficiencia interna de los programas y proyectos sociales y se analizan los principales problemas que se plantean en su diseño, evaluación, implementación y monitoreo; además, se presta especial importancia a los requisitos indispensables para introducir, desarrollar y mantener mecanismos de mercado en la prestación de servicios sociales.

Cabe destacar que la publicación de este libro se enmarca en las actividades del proyecto Social Policy Management in Latin America and the Caribbean”, que ejecutó la CEPAL con el apoyo del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania, en coordinación con GTZ- Sociedad Alemana de Cooperación Técnica. José Luis Machinea, Secretario Ejecutivo de la CEPAL”;

Descargar – S3092C678G_es

Santos no cumplió con las casas “gratis”

Una de las cosas que en realidad me molesta de los politiqueros, sí, por que así es que se les llama a los que no ejercen el verdadero arte de la política digna y transparente, es que no cumplan con las promesas que gritaron a los cuatro vientos en campaña o dentro de su mandato.

Este es el caso del inepto presidente que tenemos, Juan Manuel Santos Calderon, este señor ha jugado con la ilusión y sentimientos de los Colombianos para salirse con la suya, así lo vemos con el proceso de paz que ahora se adelanta. ¿Cuál proceso de paz? Diran muchos. Es que tenemos una ola de violencia increíble, todos los días se escucha de un nuevo atentado de los grupos guerrilleros en contra de la población civil. Esto es inaudito.

Pero lo que hoy me trae acá a contarles esta historia, son las casas gratis que Santos le ofreció a miles de Colombianos, y para ser casi exactos, a 100 mil.

Después de ofrecerle el cielo y la tierra a los desplazados, a las personas en extrema pobreza, y demás ciudadanos que hagan parte de este programa de vivienda bromista, no les cumplió ni con el 50% de lo prometido. Señores, con la gente no se juega, y menos con estas personas que han tenido una vida difícil.

La cuestión es que el senador Robledo, del Polo Democrático, se dedicó a denunciar las inconsistencias que tiene este programa y llegó al punto en el que la contraloría le dio la razón frente a sus denuncias.

Hasta Abril del 2014 sólo se han entregado 17.263 viviendas gratis, algo que es realmente absurdo frente a las promesas que realizó Santos en el 2011.

Ah, se me olvidaba, el ahora vicepresidente Germán Vargas Lleras, también está metido en la colada, sí, ese que era ministro de vivienda hace un año, ese que viajó por todo el país colocando un ladrillo e incitando a los ciudadanos a soñar con una vivienda propia y lo mejor, gratis. Este señor, es otro que se dedicó a engañar y hoy los engañados, le votaron para la formula presidencial de Santos.

La contraloría informa muy certeramente que de esas 97.586 soluciones que prometía Santos para el periodo 2011 – 2014, sólo se ha entregado de alrededor del  17.70%, lo cual equivale a 17.268 casas “gratis”. Una verdadera vergüenza.

Este proyecto de vivienda para los más necesitados, es excelente, creería que para un país como Colombia, sería muy adecuado implementarlo, pero con una ejecución eficaz y consumación dentro del tiempo establecido.

Otra joyita que se le suma a la colada de las viviendas es el ministro de vivienda, Henao, que al ver que no se cumpliría con la meta de las casas, se dedicó a engañar al país diciendo que ya se habían entregado al menos 40 mil soluciones, pero no era cierto y en cuanto a todas estas promesas, también quedó como un zapato.

Menos mal esta vez funcionó la contraloría y nos aclaró todo este embrollo y podemos dar a conocer la verdadera cara de Juan Manuel Santos.

Si usted quiere ver el informe de la contraloría para que rectifique lo acá expuesto y no quede con dudas, visite este link: Informe de la contraloría sobre viviendas gratis.