“Yo voto por el que ponga Uribe”, la tendencia en twitter

El día de hoy, 6 de julio, surgió una tendencia en twitter con la siguiente frase: #YoVotoPorElQueDigaUribe, y causó gran revuelo en los usuarios de esta red social porque junto a ella, apareció una foto de una valla con dicha frase, la cual está ubicada en alguna parte de Colombia.

Pero de dicha tendencia, comenzamos a realizar un análisis sobre lo que pasa dentro del partido político del Centro Democrático y lo que él genera en los ciudadanos seguidores del senador Alvaro Uribe Velez, toda vez que no encontramos en ellos una capacidad analítica básica que cualquier persona a la hora de hacer parte activa de la política, debe tener.

Fundamento lo anterior en lo siguiente: a la hora de ejercer nuestro preciado derecho al voto, es claro que debemos hacerlo con conciencia de lo que estamos haciendo y votando por las personas idóneas para ejercer el cargo al que los vamos a “montar”, como dicen coloquialmente. Pero es claro que no podemos asistir a los espacios democráticos de nuestro país, para votar por los que nos digan otra personas, que por demás, tiene una credibilidad y antecedentes dudosos.

Nosotros como colombianos, tenemos el deber de cambiar al país y estoy completamente convencido que el voto es nuestra más grande arma en contra de los corruptos y los que se roban al país en nuestra cara. No podemos seguir a politiqueros ciegamente. Debemos usar nuestras capacidades críticas y de raciocinio para sufragar.

Lo interesante de las personas que estaban apoyando la tendencia, es que todos los días se quejan de Juan Manuel Santos, un presidente que, efectivamente, “puso” Alvaro Uribe Velez; se quejan de la pobreza, de la corrupción, etc. Con eso francamente, denota la calidad educativa del país. Estamos viviendo en un planeta que avanza, mientras nosotros nos estancamos. Y les recuerdo lo que Alejandro Ordóñez representa para nuestro avance, que es nada, sólo atraso.

Uno no puede decidir el destino de un país, a la ligera. Hay que evidenciar cada una de las capacidades de los candidatos para así votar como debe ser.

Aparte de Santos, Uribe también puso a los que ven en la imagen. Eso sí, esperemos que el que “ponga”, esté libre, porque todo lo que toca, resulta con líos con la justicia.

La reforma política: el punto de las listas cerradas obligatorias

Por esta época se ha estado moviendo el tema de una reforma política que supuestamente busca acabar con la corrupción, el clientelismo, la mermelada, entre otros flagelos que están prácticamente acabando con Colombia. Pero, ¿será que en realidad, por ejemplo, el tema de las listas cerradas, sirve de algo? Voy a realizar un análisis al respecto.

Uno de los principales problemas que enuncian los que apoyan dichas listas cerradas, es que las personas que están tratando de llegar a una corporación pública, realizan todo tipo de actos dirigidos a la corrupción para poder lograrlo, entre esos constreñir a los electores, comprar los votos, el famoso trasteo de votos, competencia desleal en contra de los demás candidatos, etc. Y todo eso es una realidad que aqueja al país desde hace décadas, pero considero que las listas cerradas no son la solución al tema. Claramente, partiendo de la premisa que las listas cerradas son permitidas en Colombia, pero no son obligatorias. Es decir, lo que se busca con la reforma es volverlas obligatorias.

Voy a poner como ejemplo el Centro Democrático, que en las pasadas elecciones para el Congreso utilizaron la lista cerrada para hacerse contar, y todo en cabeza de Alvaro Uribe Velez. Lograron sacar una cantidad de senadores importante, siendo la segunda fuerza política con más miembros en esa corporación. Pero, ¿qué sucedió con este partido? Qué llegaron al congreso senadores que nadie o muy pocas personas sabían quiénes eran, que verdaderamente no representaban a nadie, sólo estaban guiados por un caudillo y la gente votó fue por esa cabeza de lista, y estoy casi seguro que no saben ni quiénes son los otros senadores que eligieron en esa ocasión.

Por lo anterior, soy partidario del sistema abierto, de voto preferente, que las personas sepan por quiénes están votando en realidad.

Imagínense cuántas personas llegarían al congreso y que nosotros no tenemos ni idea de dónde salieron o su prontuario político o criminal (si eso se ve con el actual sistema, no me imagino con el de la reforma). Además, dicen que eliminarán el clientelismo y la corrupción con las listas cerradas, pero ustedes creen que muchos no pagarán favores políticos o en dinero, contratos, concesiones, familias políticas haciendo peso, etc., para que los incluyan en las listas de algún partido político. Es más, si con este sistema tenemos a los mismos en el poder por años, ahora piensen cuántos no manejaran esas listas estando incluidos ahí o colocando familiares o a cualquier persona, sin mover un dedo para salir a buscar un solo voto. Así son las cosas. Algunos simplemente estarán incluidos, pero no saldrán a luchar en la arena política, sólo se limitarán a cobrar los favores que con anterioridad hicieron.

Con la mermelada, comenzarán a repartir el dinero del erario, para que en las próximas elecciones sean añadidos a las listas. Será lo mismo.

Entonces, la solución es que se organice bien los organismos que vigilan las elecciones y a los políticos. Es que me parece inaudito que corporaciones como el CNE, Corte Constitucional, Fiscalía, entre otros, sean elegidos por los políticos (ternas enviadas por ellos) a los cuales investigarán o a los que sus decisiones afectarán. Todo eso debe separarse absolutamente del ámbito político. Los topes máximos de gastos en campaña deben reducirse y crear un organismo que esté atento a cualquier irregularidad en ese aspecto específicamente, pero depurados, no como los que están en estos momentos, es decir, que estén conformados por ciudadanos que no tengan nada qué ver con las familias políticas. Por último, que los castigos a los corruptos sean severos, sin ningún beneficio.