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La estupidez de Santos con el plebiscito

3 enero, 2017

Por mucho tiempo creímos que Santos era un estratega, un “zorro político”, un personaje que preparaba sus golpes y los ejecutaba de una manera que dejaba a todo el mundo “loco”. Así como cuando le dijo a Uribe que sí iba a seguir con la seguridad democrática y sus huevitos de gobierno, pero al final, lo que hizo fue abrirse de ese bando y comenzar a gestar lo que hoy estamos viviendo.

Debo admitir que aunque el tema de la paz para Santos es una jugada política, con ganas de quedar en la historia; que lo hizo fue para recibir el reconocimiento internacional y el premio Nobel, es la única cosa que ha hecho medio bien. El resto del país y problemas nacionales, le quedaron grandes.

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Siguiendo con la idea del primer párrafo, que aunque todos creíamos que este señor era estratega, cometió uno de los más grandes errores y estupideces de su vida: someter el acuerdo de paz a la voluntad popular. Y básicamente es un error porque cualquier cosa que se someta a un puedo que no ha recibido una educación decente, porque es una realidad, en Colombia el analfabetismo es muy alto y la educación es pésima, va a terminar mal; además, tenía detrás a un grupo político como el Centro Democrático, un poco de congresistas que parecen aves de carroña y que se la pasan disparando mentiras y sandeces a diestra y siniestra.

Un país que se deja comprar para votar, que se vende por un tamal, que se come las mentiras de todos los partidos políticos, en especial del uribismo, que jamás me cansaré de decir que éstos hijuemichicas se la pasan jugando con la ignorancia de la gente y metiéndole mentiras, como si fuesen niños de primara, jamás podrá elegir a conciencia sobre algo. ¡Para qué someter a un plebiscito! Muchos acuerdos de paz han pasado es por el congreso. Allá se puede dar la refrendación ya que según la Constitución Nacional, los congresistas nos representan, que para eso los elegimos.

Lastimosamente se gastaron miles de millones en unas votaciones que para mí, no sirvieron para nada, porque desde un principio debieron atender los llamados de los sectores contrarios y incorporarlos en el acuerdo. O de las dudas de los millones de Colombianos que votaron, pero no, estos quería hacer lo que se les daba la gana. Corruptos tenían que ser.

Ahora sí le tocó al gobierno ponerse a sacar el acuerdo por el congreso, lo que debió haber hecho desde un principio. Pero qué bobo que es Santos. Ya no es lo que pensábamos que era. Ojalá que en el 2018 llegue alguien diferente a la presidencia, porque con Santos y Uribe, ya lo poco que nos queda de país, lo van a terminar acabando.

Por último, me alegra mucho que en el Senado y la cámara se haya dado un buen debate sobre el nuevo acuerdo y se aprobara con mayorías aplastantes. Es que tanto que se jactan los del NO de ser demócratas y no fueron capaces de votar en el congreso al menos para sentar su voz de protesta. Se fueron como viles ratas que tiran la piedra y luego se esconden. No sé cómo una persona decente le cree al uribismo, no me explico.