La reforma política: el punto de las listas cerradas obligatorias

Por esta época se ha estado moviendo el tema de una reforma política que supuestamente busca acabar con la corrupción, el clientelismo, la mermelada, entre otros flagelos que están prácticamente acabando con Colombia. Pero, ¿será que en realidad, por ejemplo, el tema de las listas cerradas, sirve de algo? Voy a realizar un análisis al respecto.

Uno de los principales problemas que enuncian los que apoyan dichas listas cerradas, es que las personas que están tratando de llegar a una corporación pública, realizan todo tipo de actos dirigidos a la corrupción para poder lograrlo, entre esos constreñir a los electores, comprar los votos, el famoso trasteo de votos, competencia desleal en contra de los demás candidatos, etc. Y todo eso es una realidad que aqueja al país desde hace décadas, pero considero que las listas cerradas no son la solución al tema. Claramente, partiendo de la premisa que las listas cerradas son permitidas en Colombia, pero no son obligatorias. Es decir, lo que se busca con la reforma es volverlas obligatorias.

Voy a poner como ejemplo el Centro Democrático, que en las pasadas elecciones para el Congreso utilizaron la lista cerrada para hacerse contar, y todo en cabeza de Alvaro Uribe Velez. Lograron sacar una cantidad de senadores importante, siendo la segunda fuerza política con más miembros en esa corporación. Pero, ¿qué sucedió con este partido? Qué llegaron al congreso senadores que nadie o muy pocas personas sabían quiénes eran, que verdaderamente no representaban a nadie, sólo estaban guiados por un caudillo y la gente votó fue por esa cabeza de lista, y estoy casi seguro que no saben ni quiénes son los otros senadores que eligieron en esa ocasión.

Por lo anterior, soy partidario del sistema abierto, de voto preferente, que las personas sepan por quiénes están votando en realidad.

Imagínense cuántas personas llegarían al congreso y que nosotros no tenemos ni idea de dónde salieron o su prontuario político o criminal (si eso se ve con el actual sistema, no me imagino con el de la reforma). Además, dicen que eliminarán el clientelismo y la corrupción con las listas cerradas, pero ustedes creen que muchos no pagarán favores políticos o en dinero, contratos, concesiones, familias políticas haciendo peso, etc., para que los incluyan en las listas de algún partido político. Es más, si con este sistema tenemos a los mismos en el poder por años, ahora piensen cuántos no manejaran esas listas estando incluidos ahí o colocando familiares o a cualquier persona, sin mover un dedo para salir a buscar un solo voto. Así son las cosas. Algunos simplemente estarán incluidos, pero no saldrán a luchar en la arena política, sólo se limitarán a cobrar los favores que con anterioridad hicieron.

Con la mermelada, comenzarán a repartir el dinero del erario, para que en las próximas elecciones sean añadidos a las listas. Será lo mismo.

Entonces, la solución es que se organice bien los organismos que vigilan las elecciones y a los políticos. Es que me parece inaudito que corporaciones como el CNE, Corte Constitucional, Fiscalía, entre otros, sean elegidos por los políticos (ternas enviadas por ellos) a los cuales investigarán o a los que sus decisiones afectarán. Todo eso debe separarse absolutamente del ámbito político. Los topes máximos de gastos en campaña deben reducirse y crear un organismo que esté atento a cualquier irregularidad en ese aspecto específicamente, pero depurados, no como los que están en estos momentos, es decir, que estén conformados por ciudadanos que no tengan nada qué ver con las familias políticas. Por último, que los castigos a los corruptos sean severos, sin ningún beneficio.

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