Mauricio-Cardenas

El anuncio de Santos sobre que se convertirán, aún más, en un gobierno completamente austero y para eso era necesario viajar en clase económica de cada vuelo que se realice, nos cogió de sorpresa, y todo eso para poder tener las cortinas de 600 millones de pesos en la Casa de Nariño.

Aunque ya un Ministro ha subido fotos a las redes sociales mostrando que viaja en clase económica con las gallinas al hombro y los niños llorando, considero que será muy difícil que se aguanten esa guachafita de estar viajando con los pobres que compramos tiquetes en promoción de 90 mil pesos, claro, porque si por ejemplo, yo me encuentro al Ministro de minas y energía, obviamente le voy a preguntar el porqué nos dicen que ahorremos agua si siguen otorgando licencias para minería con las cuales están acabando el medio ambiente  y los paramos.

Al Ministro de agricultura y desarrollo rural, habría que preguntarle sobre el abandono monumental en el que tienen al campo y claramente al campesino, que no encuentra cómo vender sus productos debido a los TLC y lo caro que sale producir cualquier cosecha.

Con el Ministro de trabajo tendría una pequeña charla sobre los datos que arroja el Dane en cuanto a los índices de empleo en el país, pero cada vez se hace más difícil encontrar un trabajo decente y digno con el que uno pueda sobrevivir, sí, sobrevivir, porque ganándose un salario mínimo solo puede vivir a rastras.

Aunque a los otros Ministros tendría muchas preguntas por hacerles, no quiero extenderme, pero de lo que sí estoy seguro es que estos señores no se aguantarán la tragedia de la clase económica y más porque la gente que se los vaya encontrado, como yo, o les va a pedir una foto para el recuerdo o les va a comenzar a cuestionar de manera respetuosa o grosera, como se de el ambiente y depende del carácter de la persona, sobre todos los problemas del país y por qué no hacen nada que verdaderamente sea para el bien de los Colombianos.

El mensaje para Santos es que si quiere ser austero, que ponga a sus ministros a viajar por el país en una chiva rumbera, donde en la parte del equipaje van los racimos de plátano y la cebolla recién cortada; en los puestos van campesinos que vienen sudados de un día duro de trabajo, pero con una sonrisa en la cara.

Los Colombianos de a pie sí sabemos ser austeros, porque quién no lo será con una inflación de esas, todo aumentando de precio y con un salario mínimo que alcanza para el papel higiénico nada más. Ahora imagínense un campesino o cualquier ciudadano que ni se logra ganar el salario mínimo.

Díganle a Santos que le pague 690 mil mensual a sus Ministros y que con ese sueldo logren comprar boletos en avión para ir a visitar a sus familiares, que le paguen estudio a sus hijos, que paguen la comida, servicios, la ropa del año, etc… Es que nosotros sí sabemos ser austeros, sí sabemos extender un presupuesto, sí sabemos ahorrar.

La austeridad no es pagarle a los congresistas sueldos exorbitantes ni comprar las cortinas que anteriormente mencionaba. Santos, si quiere aprender de austeridad, contrate como asesor a un Colombiano de “clase baja”, como nos llaman y verá que ese sí le extiende el presupuesto hasta más no poder.

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One comment

Los Ministros de Santos en clase económica

  1. Si en realidad quieres saber por qué siguen otorgando licencias para que las minas acaben con nuestros recursos naturales debes preguntarle es a Min Ambiente. pues es el ente encargado de llevar a cabo este proceso; aunque creo que no sabría que responderte pues no creo que sepa que es una licencia ambiental dado el desapego que tiene en cuanto a temáticas que le conciernen a su ministerio.

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