Ábrego se ha enmarcado en una carrera sobre la legalidad y la ilegalidad que azota a Norte de Santander, es decir, se ha tratado de implantar normas nacionales en las cuales las actividades ilegales como el contrabando, sean sancionables por la ley, pero esto se convierte en una más de las cosas a las cuales los habitantes le hacen caso omiso y siguen con sus vidas ilegales.

Hace poco en Ábrego se dictó un decreto en el cual se le comunicaba a la comunidad que debía mantener la discreción a la hora de conducir un vehículo, porque un problema que siempre se ha presentado en el municipio, es que cualquiera puede manejar moto y como él quiera, y eso le ha acarreado grandes inconvenientes a este territorio en cuanto a la materia de movilidad y accidentalidad, pero lo que predomina es esa conducta cultural de esta zona del país donde lo ilegal, se convierte “legal” por simple costumbre y por lo tanto se ha perdido el control de las situaciones.

El decreto comenta que si se va a transitar en una moto por el municipio, debe llevar consigo los respectivos papeles exigidos por la ley para conducir cualquier vehículo y además llevar la placa y las luces. Otro punto es el que las motos no deben ser conducidas por menores de edad ni llevar tres personas en ellas, lo cual ha generado para la población joven un inconformismo, pero sin embargo encontramos a los padres de estos jóvenes los cuales presentan una gran conformidad con dicho decreto porque les parece importante mejorar la movilidad y evitar que más jóvenes hagan parte de los accidentes que se presentan a diario en Ábrego.

El problema del decreto viene cuando al momento de dictarlo y ponerlo en práctica, lograron detener varias motos y proceder a realizar sus respectivos comparendos pedagógicos, en ese momento los jóvenes a los que les quitaron las motos comenzaron junto con sus papás a mover las mal llamadas “palancas” para sacar sus motos de los patios (porque para poder sacarla deben llevar el soat y demás papeles necesarios para la conducción de un vehículo) y sin cumplir con el requisito de tener la documentación del vehículo al día, lo cual genera un desgaste para la policía que trata de hacer cumplir los decretos, pero que los medios de tráfico de influencias no deja.

Todo esto nos lleva a que no se pueda mejorar la calidad de la movilidad en un municipio donde el nivel de accidentalidad está alto y además el paso de las tractomulas por la cabecera municipal que en los últimos meses ha dejado varios muertos, sea aún más peligroso, así que el llamado es a que se cumpla la ley y todos colaboremos en la mejora eventual de la movilidad en cada uno de los municipios de la región. Evitemos la corrupción y ojalá maduremos ese sentido de pertenencia por nuestro territorio.

Artículo escrito para laopinión.com.co

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