Código general del proceso

Partición del patrimonio en vida

El nuevo código general del proceso (ley 1564 del año 2012) nos ha añadido una nueva figura que antes no se tenía en cuenta a la hora de la partición de un patrimonio (artículo 487, parágrafo del mismo); se trata de que una persona, en vida, puede realizar la partición de sus bienes de una forma parcial o completa. También especifica éste artículo que se podrá realizar la partición con o sin reserva de usufructo o de administración. Éste parágrafo le da vida al artículo 1375 del actual código civil que dice lo siguiente: “Si el difunto ha hecho la partición por acto entre vivos o por testamento, se pasará por ella, en cuanto no fuere contraria a derecho ajeno”.

Ahora bien, claramente por la naturaleza del código, nos señala el proceso para que llevemos a cabo lo susodicho.

1. Debe haber previa licencia judicial.

2. Debe efectuarse mediante escritura pública, respetando las asignaciones forzosas, los derechos de terceros y los gananciales (tengan en cuenta que esta partición se hace mediante escritura pública, nada mas).

3. En caso de los anteriormente mencionados, será necesario el consentimiento del cónyuge o compañero.

4. Para solicitar la rescisión, los herederos, cónyuge o compañero permanente y los terceros que acrediten un interés legítimo, tendrán un plazo de dos años, contados a partir de la fecha en que tuvieron conocimiento de la partición.

Para tener en cuenta: debemos aclarar que esta partición se hace en vida. Para realizar la partición, no se requiere un proceso de sucesión (porque ésta se da es cuando existe un occiso). Claro, como son bienes herenciales no entran a ser parte de la sociedad conyugal de quien los recibe.

Nota: el parágrafo declarado EXEQUIBLE, por la Corte Constitucional mediante Sentencia C-683 de 2014: “Según el comunicado de prensa de la Sentencia C-683 del 2014, la disposición demandada no viola la igualdad, porque no afecta los derechos de los hijos aún no nacidos o de los que no han consolidado su relación paterno-filial al momento de la partición, al no tener siquiera una simple expectativa que deba ser protegida.”

Ya sabemos que es una nueva norma y claramente no existe la jurisprudencia que nos saque de muchas dudas que surgen al momento de iniciar el proceso de partición de bienes en vida, por ejemplo: ¿los bienes ya quedan definitivamente en cabeza de los beneficiarios o hay que esperar la muerte de quien los asigna? ¿en qué momento entra la Dian? ¿cómo y cuándo participan los acreedores? ¿qué ocurre cuando realizada la partición del patrimonio, se presentan nuevos herederos forzosos por ejemplo: por adopción, reconocimiento o nacimiento?

La norma permite resciliar pero no da espacio para revocar; ¿y qué ocurre si fallece primero el beneficiario? cómo se maneja esa súbita modificación de la voluntad?

Para estas y muchas preguntas más, solo queda esperar a que los jueces nos vayan dejando claro todo lo concerniente a dicho parágrafo.

Por último, existen otras figuras jurídicas para estos procesos de trasmitir los bienes, como: la fiducia civil y el sas familiar, que luego estaré explicando en este blog.

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