Artículo para éste blog escrito por Andrés Moreno Gómez.

Después que Lucho Garzón llegó a la alcaldía de Bogotá fue que TransMilenio empezó a retroceder.

TransMilenio no ha sido como algunos lo han querido llamar,  un fracaso institucional en tema de movilidad. Lo que fracasó fue las administraciones de Garzón, Moreno y Petro que no permitieron tener un sistema de transporte digno para los capitalinos y por el contrario se empeñaron en acabarlo.

En los últimos años los problemas en TransMilenio han venido aumentando, pero en los últimos meses los bogotanos hemos visto como el sistema de transporte que creíamos como la salvación en movilidad ha tocado fondo.

Según datos de TransMilenio los relatos de robos, acosos y agresiones pasaron de 981 denuncias en el 2012 a 2567 en el 2014 y en lo que va corrido del año se llevan 841. Hay que tener en cuentas las miles situaciones delictivas que nos son denunciadas, y como lo muestra la última encuesta de la cámara de comercio de Bogotá donde 9 de cada 10 usuarios se siente inseguro dentro del sistema.

Pero la gota que rebasó la copa, fue que el pasado 29 de abril en la estación de TransMilenio de Alcalá hubo un robo masivo dentro de uno de los articulados, donde por lo menos 30 personas fueron víctimas de dicho hecho.

Pero para el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, en la ciudad no hay caos en la seguridad y tampoco era cierto que hubiesen robado a 30 personas en TransMilenio. Pero toda esa pirámide de mentiras y de tratar de ocultar la verdad se le cayó cuando empezaron aparecer las denuncias, retratos hablados y hasta un video donde se ve al delincuente tratando de atacar a los pasajeros.

Usted, por tan solo 1.800 pesos el trayecto, recibe uno o algunos plus, como por ejemplo, un refinadísimo servicio de ventas ambulantes donde por módicos precios puede encontrar desde mentas en los articulados hasta ricos tamales en el túnel del Ricaurte, con un costo adicional al pasaje.

Pero si es un poco más aventurero, use el servicio en hora pico, recibirá empujones, pisones, codazos y en alguna ocasión uno que otro puño o patada por parte de los cultos usuarios del sistema. También tiene un servicio de ‘masajes’ y ‘cosquilleo’ (que por cierto, el acoso en mujeres aumento en un 485% según Carlos Guevara, congresista del MIRA), este si va incluido en el pasaje.

Pero si usted le gusta los deportes extremos, TransMilenio le ofrece atracos de película, con cuchillo en mano y tiene el honor de que el respetadísimo alcalde, Gustavo Petro, le diga que usted es un mentiroso.

Después, de la pequeña sátira que escribí para ustedes es momento de reflexionar, si TransMilenio sigue por el mismo rumbo Bogotá caerá en un caos grande en movilidad, y luego para revertir el daño será aún peor. Lo que necesita la capital es un alcalde, un gerente con ‘pantalones’.

Categories: Columnas

One comment

Por solo 1.800 pesos

  1. Muy buen articulo, donde se exponen los problemas abismales que enfrenta el sistema de transporte capitalina, tanto como de la parte administrativa como tambien la falta de cultura ciudadana. cabe decir que 1.800 pesos no pagan por tan mal serivicio…

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